Refrescantes y divertidos: blends blancos, los más elegidos para beber bajo el sol

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Por Fabricio Portelli

Blend es una palabra que en ingles significa simplemente mezcla. Pero en vinos los blends proponen mucho más que eso, y la prueba más conocida está en los mejores tintos del mundo que suelen ser blends.

Para los enólogos son los vinos más divertidos de concebir, porque más allá de pensarlos desde el viñedo, algunos años antes de llegar al mercado tienen la posibilidad de jugar con los distintos componentes en busca de un vino diferente, y quizás único.

A diferencia de los vinos varietales, aquellos elaborados con una sola cepa (en realidad la ley permite la denominación varietal si el vino está compuesto al menos por un 85% de una uva), los blends proponen algo más divertido desde el vamos.Dejando de lado las interesantes complejidades que suman los distintos orígenes (terruños) a cada vino, el combinar cepajes permite a los enólogos lograr vinos comprensibles y atractivos que resultan más divertidos de beber, sobre todo en verano.

Qué y cómo son los blends blancos

No es cuestión de sumar dos varietales y crear un bi-varietal, por el simple hecho de generar otra etiqueta. Un blend blanco debe tener un objetivo claro, como cualquier vino que trasciende en el tiempo, sin importar su segmento. Hay que recordar que los precios en la Argentina son un buen indicador de la calidad del vino, aunque como en todo hay excepciones. Esto significa que hasta los $200 (por poner un límite actual), los vinos presentan atributos, pero no se destacan tanto por sus componentes, sino que suelen ser correctos, bien logrados y en general, agradables de beber.

Pero los enólogos se toman muy en serio cuando deben elaborar un blend, porque a todas las tareas que deben realizar, se le suma una que tienen que ver más con el arte y su capacidad de degustación: elegir la mejor combinación posible.

El objetivo es que el resultado de la suma de las partes siempre sea más que cada vino por separado. Los enólogos suelen decir que si a un buen vino se lo mezcla con un vino de menor calidad se perjudica al mejor en lugar de mejorar al peor. Por eso el arte del assemblage (en francés) es propio de los enólogos que tienen en claro muchas cosas antes de sentarse a la mesa a combinar los componentes. Conocen los viñedos y las viñas que cuidan diariamente con el ingeniero agrónomo, y saben el potencial de cada parcela.

Hay distintos tipos de blends blancos, pero en general los enólogos buscarán a una uva de base, que le dé la estructura y la longevidad, sumarle una que le aporte atributos diferentes en sus expresiones. Pueden ser aromáticos a partir de una cepa bien expresiva, o bien de texturas para lograr un vino más graso o más mordiente.

Y si bien los blancos suelen disfrutarse más de jóvenes, hay algunos que pueden añejar mejor que muchos grandes tintos. El tema es que al ser elaborados sin (mucho) contacto con sus hollejos, carecen de la misma estructura que los tintos.

Actualmente, se utilizan distintas técnicas para dar con vinos que duren más en botella, como la cofermentación o el “skin contact”. En la primera pueden fermentar juntas dos o más uvas, o bien el jugo de una con los hollejos de otras, en busca de perfumes, sabores y texturas diferentes. Mientras que en la segunda se busca (como en los tintos) extraer con maceraciones cortas y en frío, algunos componentes de las pieles de las uvas para lograr sensaciones diversas.

Pero la clave de los blancos está en la acidez para preservar su longevidad. Así, a una uva que tenga potencial de guarda no se la mezclará con una madura y altamente oxidativa, para evitar que acelere la evolución en estiba del blend.

Sin dudas, la gran ventaja de estos vinos es que son refrescantes, y si la combinación está bien lograda, proponen una experiencia diferente al consumidor, tanto para beber por copa como para servir en la mesa acompañando diversas comidas.

Tipos de blends blancos

Obviamente que al ser una categoría novedosa las modas dominan la escena. Sin embargo, se pueden encontrar diferentes tipos de blends blancos; algunos muy experimentales, y otros que llegaron para quedarse.

Los más clásicos, y que ya existían a pesar que no se ponía en valor el hecho de ser blends blancos, son los inspirados en los grandes vinos del mundo. El más conocido es el “blend bordelés”, de la afamada región francesa, que además de lograr muchos de los mejores blends tintos del mundo, también se luce con mezclas de uvas blancas. La tradición habla del Sauvignon Blanc y Semillon. Una pareja que poco a poco vuelve a irrumpir.

Otros de los típicos argentinos es el Chardonnay con Semillon, dos cepajes que se parecen bastante entre sí, por ser dos vinos austeros y de buen cuerpo. Esta alternativa se utiliza hace varios años para proponer blancos de alta gama que puedan competir con los Chardonnay varietal, el cepaje elegido por enólogos y agrónomos para dar con el mejor blanco posible.

Por otro lado, están los aromáticos, en su mayoría apalancados por el Torrontés, una de las pocas uvas autóctonas y que más nos diferencia en todo el mundo. El Torrontés puede ser invasivo para muchos por sus intensos aromas florales y frutales, y sus retrogustos amarguitos. Pero bien combinado puede aportar esencias florales tan delicadas como originales.

Se lleva bien con uvas austeras que no compitan con sus particulares expresiones, como Chardonnay, Semillon y hasta Viognier. Y hablando de Viognier, hay otra región francesa que inspiró mucho y sirvió para que la categoría despegue; el Ródano. Allí el Viognier (también en el Valle del Loira) comparte cartel con otras cepas locales que ya tienen presencia en los viñedos nacionales, como Marsanne y Roussanne. Esas tres variedades juntas pueden dar un vino refrescante, con volumen y expresión propia.

Por último, están los creativos, vinos elaborados a partir de combinaciones libres, que no tienen una inspiración precisa, sino más bien es el resultado del juego creativo de enólogos y agrónomos, que ponen sobre la mesa todos los componentes que tienen para lograr un vino único. Por suerte, a este nivel de vinos se entendió que la diferencia no solo debe estar propuesta en la etiqueta a partir de una mezcla original, sino que el vino debe dar su propio mensaje, siempre y cuando quiera trascender.

Acá se suman a la escena otras variedades como Tocai, Pinot Gris y Riesling, entre otras. Incluso los más avezados agregan vinos blancos elaborados a partir de uvas tintas como Pinot Noir y Malbec. Por la diversidad de los blends blancos es difícil encasillarlos en un solo estilo, pero seguro que esta flamante categoría de vinos propone frescura, gracia y expresión.

Y un blend blanco servido en esta época, ya sea por copa o acompañando ensaladas de todo tipo, mariscos o pescados grillados, puede transformarse el mejor vino del verano.

19 blends blancos

(Getty)
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Bad Brothers ToVio 2017
Bodega Bad Brothers, Altos Valles Calchaquíes $275
Un vino de autor para disfrutar seguido, creado por Agustín Lanús, uno de los hacedores más intrépidos de la región. Mezcla de Torrontés de Pucará (2400m) y Viognier de Tolombón (Tucumán). De agradables aromas florales no muy intensos, paladar refrescante y un carácter algo salino. Se perciben las dos variedades en boca, de paso untuoso y vivaz, con final floral.
Puntos: 88

Blanchard & Lurton Les Fous Corte Bordeles 2017
Blanchard & Lurton, Valle de Uco $280
Típico blend bordeles de Sauvignon Blanc (80%) y Semillón (20%), del que solo se hicieron 4400 botellas. De aromas equilibrados y buen volumen, con algo de frutas blancas y leves notas de levaduras. De buen agarre, frescura y carácter, paladar franco y profundo, austero y con potencial. Para decantar e incluso para guardar un par de años.
Puntos: 89,5

Padrillos Trifecta 2016
Ernesto Catena Vineyards, Mendoza $285
Una apuesta por tres variedades y de tres lugares diferentes; Chenin de Agrelo, Tocai de Rivadavia y Torrontés de Cafayate, para lograr un blanco completo y entretenido, de paladar franco y final refrescante. De aromas bien expresivos y sabores en sintonía, es ideal para disfrutar por copa.
Puntos: 88

Kaiken Estate Sauvignon Blanc, Semillon 2018
Bodega Kaiken, Agrelo, Luján de Cuyo $245
Sus aromas son bien intensos y directos, con notas de frutas blancas y cítricas. De paladar refrescante, simple y con cierta tensión. También es franco y muy frutal, bien amable pero equilibrado por la frescura. Un blend blanco joven y vivaz, ideal para beber por copa o servir en la mesa con pescados y frutos de mar.
Puntos: 88

Nuna Vineyard White Blend 2018
Chakana, Agrelo, Mendoza $300
Blend principalmente de Sauvignon Blanc (65%) con Chardonnay y un toque de Viognier (8%) que regresa al corte y fue el único que fermentó en barricas. Gabriel Bloise (enólogo) busca mucha frescura en este vino y cosecha las uvas en el momento indicado. De aromas austeros, con buena potencia, algo cálido al final, pero con buena frescura. Hay algo de ananá verde y pasto seco, con buen volumen y leves dejos de levaduras que le aportan carácter.
Puntos: 88,5

Famiglia Bianchi White Blend 2018
Bodegas Bianchi, San Rafael $320
Es la última novedad de la famiglia. Un blend blanco a la moda, combinando Chardonnay, Moscato Bianco y Viognier, el enólogo Silvio Alberto logró un vino vibrante de San Rafael, empleando uvas de las tres fincas tradicionales de la familia. De aromas intensos y frugales, paso ágil y expresión impetuosa en boca con dejos frutales y florales. Con gracia y estructura ideales para acompañar platos a base de mariscos y frutos de mar.
Puntos: 88

De Moño Rojo MRV 2018
De Moño Rojo, Los Chacayes, Valle de Uco $340
A partir de una combinación de uvas típicas del Valle del Ródano de Marsanne, Roussanne y Viognier de logró este blend blanco austero de aromas. En boca ganan el Viognier y los dejos de levaduras propios de su paso por barricas (6 meses). Con cierto carácter floral y de trago vivaz y poco profundo, con buena frescura final.
Puntos: 88,5

Domaine Bousquet Gaia White Blend 2017
Domaine Bousquet, Gualtallary, Valle de Uco $360
Este blend blanco hace un par de cosechas irrumpió con éxito en el mercado. Blend de Chardonnay (50%), Pinot Gris (35%) y Sauvignon Blanc (15%), donde el 30% del vino fermentó en barricas de roble francés de 400 litros. Eso explica su buen cuerpo y trago intenso, de nariz expresiva y paladar franco. De paso refrescante y vivaz, muy apoyado en las frutas blancas y cítricas.
Puntos: 88,5

Montesco Verdes Cobardes 2017
Passionate Wines, Tupungato, Valle de Uco $370
Original blend blanco a base de Sauvignon Blanc y Semillón, con toques de Chardonnay y Viognier, con el que Matías Michelini desafía a los que prejuzgan la cosecha temprana (verde). Embotellado con algo de aguja (CO2) para potenciar su “drinkability”, goza de buena frescura con madurez. Con un carácter franco y austero en el que todos sus sabores están integrados.
Puntos: 89

Mosquita Muerta Blend de Blancas 2016
Mosquita Muerta Wines, Mendoza $410
Se hicieron solo 4500 botellas de este blend blanco a base de Chardonnay (85%) con Sauvignon Blanc y Semillon. El Chardonnay proviene de Gualtallary, y el 40% fermentó en barricas de roble francés sin tostar. De buena frescura y tipicidad evidente, de trago ágil y tenso, no muy profundo, con leves dejos lácticos (de las barricas) y cierta madurez final.
Puntos: 88

Manos Negras Blend de Blancas 2016
Manos Negras, Los Chacayes, Valle de Uco $450
Original propuesta de Alejandro Sejanovich a base de Gewurztraminer con toques de Chardonnay y Semillon. De buen carácter, con algo amarguito y floral, y una leve nota de oxidación (buscada por el hacedor para precipitar fenoles). Su paladar es franco y graso, con buen volumen y final profundo. Por su estructura es ideal para servir en la mesa con carnes blancas.
Puntos: 89

Luigi Bosca Del Alma 2017
Bodega Luigi Bosca, Primera Zona, Mendoza $485
Es la última novedad de la bodega, recién llegada al mercado y en línea con la moda de los blends blancos. Un vino pensado desde la viña, combinando algunos de los cepajes que más conoce y defiende el Ing. Alberto Arizu: Chardonnay, Sauvignon Blanc, Pinot Gris, Viognier y Riesling. De aspecto brillante con reflejos acerados, sus aromas son equilibrados y expresivos, con notas de frutas blancas y cítricas. En boca es refrescante, con fuerza y profundidad. De paladar franco y voluptuoso, de texturas vibrantes y un carácter frutal bien definido. Con cuerpo y final persistente con toques florales. Es un blanco con personalidad propia y potencial de guarda.
Puntos: 90

Lejanamente Juntos Chardonnay, Semillón, Sauvignon Blanc 2017
Bodega Trivento, Valle de Uco $510
La propuesta de blends blancos argentinos crece con cada cosecha, y esa es una gran noticia para los amantes del vino. Acá domina el carácter del Chardonnay, por los aromas delicados y bien austeros. Paladar equilibrado y fresco, con leves dejos cítricos y herbales que sobresalen y aportan cierta vivacidad. De final clásico en el que se siente el trabajo del “battonage” por las notas de levaduras y una textura untuosa y tensa, que garantiza potencial. Servir decantado.
Puntos: 90,5

Marcelo Pelleriti Signature Blend de Blancs 2017
Marcelo Pelleriti Wines, Vista Flores, Valle de Uco $570
Marcelo Pelleriti elaboró en un pequeño tanque de acero con mucho manejo de borras este blend de uvas Chardonnay y Sauvignon Blanc (50/50) cofermentadas y sin paso por barricas para mantener la expresión de la fruta. De buen volumen y frescura, con buena tipicidad y final maduro, con fuerza y potencial. Con un par de años más botella puede domar sus ímpetus y dar paso a la complejidad.
Puntos: 89,5

El Esteco Blanc de Blancs 2017
Bodega El Esteco, Altos Valles Calchaquíes $610
La intención de Alejandro Pepa fue lograr un vino blanco diferente y complejo que muestre el potencial de los valles. Así eligió dos variedades plantadas en 2015 como Marsanne y Roussanne, y las combinó con algo de Viognier, Chardonnay y Torrontés. Todo fermentó en tanques con levaduras seleccionadas y permaneció siete meses en contacto sobre borras. Y si bien le falta más botella despliega una tipicidad de zona muy elocuente. De aspecto cristalino, algo pajizo, con aromas expresivos, buen volumen y una frescura que resalta sus texturas. Un vino con gracia y muy completo.
Puntos: 90

Gran Lurton Corte Friulano 2017
Bodega Piedra Negra, Los Chacayes, Valle de Uco, Mendoza $650
Desde hace muchos años que este vino se luce con estilo propio. En esta cosecha predomina el Tocai con aporte de Pinot Gris y toque de Torrontés. De buen volumen y frescura, untuosos y tenso a la vez, con dejos florales. Paladar franco y profundo, cremoso, con frutas blancas abrillantadas pero sutiles, y leves dejos de madurez. Puede ganar complejidad con la guarda, y sigue siendo un interesante y original blanco.
Puntos: 90

Susana Balbo Signature White Blend 2017
Susana Balbo Wines, Valle de Uco, Mendoza $918
Blend de Sauvignon Blanc, Semillón y Torrontés, con el carácter del lugar, pero más de la añada. Por eso se lo siente demasiado herbal en nariz, de paladar franco, con fuerza e intensidad. Algo de frutas tropicales verdes y una frescura interesante. Buen ataque y un paso por boca tenso y herbal, con algo de ruda seca (típico del Sauvignon Blanc) que persiste sobre el final. Es uno de los pocos blancos argentinos de guarda.
Puntos: 91

Edad Media Blanco 2017
Altar Uco, Valle de Uco, Mendoza $1250
Luego de irrumpir con el 2015 y llamar la atención de todos, Juan Pablo Michelini (el menor de los hermanos winemakers) regresa con una versión totalmente cambiada, pero con la misma convicción. En este caso el blend es a base de Chardonnay, con toques de Sauvignon Blanc y Chenin. La influencia del velo de flor aportó delicadeza y profundidad a su carácter único. De aromas intensos y delicados, con algo de flores secas y hierba frescas. Bien dirigido, con algo de frutas blancas y tensión, paladar largo y muy tranco.
Puntos: 92,5

Antología XLV 2015
Rutini Wines, Valle de Uco, Mendoza $2000
Los Antología son vinos únicos, creados en un momento determinado por Mariano Di Paola, quién eligió dos Chardonnay (Altamira 40% y Gualtallary 40%), Gewurztraminer y Semillon, también ambos de Gualtallary. A pesar de ser un 2015 se mantiene vivo, con buen cuerpo y estructura, y un carácter algo floral. Sobre el final asoma la madera, pero sumamente integrada. Un blanco que se puede descorchar o guardar por varios años.
Puntos: 91

Fabricio Portelli es sommelier argentino y experto en vinos

Twitter: @FabriPortelli

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