Los vehículos autónomos van a entregar pizzas y paquetes antes de lo que imaginas

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(Getty)

Mientras se desarrolla la tecnología de conducción autónoma, quizás los técnicos deben ceder espacios a las pizzas, los sofás y el comercio electrónico.

El futuro, al menos a corto plazo, no solo no tendrá conductor, sino que podría acoger pasajeros.

Las primeras conversaciones sobre autos sin conductor se han centrado en los taxis robot ya que sacar al conductor humano de un taxi parecía ser el camino más rápido hacia la rentabilidad. Pero un número cada vez mayor de empresas (fabricantes de autos, gigantes tecnológicos, start-ups, servicios de paquetería) ven la entrega de forma autónoma de manera más lucrativa.

“La revolución en los vehículos comerciales será lo primero, y luego llegarán los vehículos de pasajeros”, según Ashwani Gupta, vicepresidente de negocio de vehículos comerciales de Renault-Nissan. “En el momento en que los empresarios comiencen a creer que esto generará ingresos adicionales y que esto será más eficiente, entonces creo que comenzarán a trabajar en ello“, agrega.

Y no es de extrañar: el mercado potencial es enorme. Los consumidores, ahora, prefieren comprar en línea antes que ir al centro comercial. Amazon.com entregó más de 5,000 millones de paquetes a sus miembros de Prime el año pasado. Automatizar la llegada de todas esas cajas marrones en los porches reduciría los costos de envíos a la mitad, según los expertos. Es por eso que la consultora McKinsey & Co. predice que en menos de una década, el 80 por ciento de todos los artículos se entregarán de forma autónoma.

“El nivel de interés en torno a la entrega de bienes autónomos ha aumentado drástricamente”, dijo Asutosh Padhi, socio de McKinsey. “La economía será convincente y cambiará las expectativas del consumidor de una manera fundamental“, apuntó.

La entrega automatizada tiene muchas ventajas sobre los robo-taxis, comenzando con menos preocupaciones de seguridad al transportar carga en lugar de humanos. Y, a diferencia de los viajes en auto, la entrega sin conductor no depende de la prisa de la mañana ni de la noche, cuando los taxis están más ocupados. La demanda de entrega existe 24/7 y funciona mejor en la oscuridad de la noche, cuando hay poco tráfico en la carretera. Un robot que funciona casi todo el tiempo podría reducir la entrega de dos días a dos horas. Y una plataforma de entrega utilitaria, que no necesita asientos ni comodidades para los ocupantes, puede maximizar el retorno de la inversión.

“El potencial comercial es tan grande”, dice Daniel Laure, director ejecutivo de Udelv, una empresa emergente de Silicon Valley que, en enero, comenzó a hacer prototipos de entrega de comestibles sin conductor. “Estás hablando de cientos de miles de millones de dólares“, agrega al respecto.

Con tanto dinero sobre la mesa, el incipiente negocio está atrayendo a los fabricantes mundiales de automóviles y también a los gigantes tecnológicos por igual. Recientemente, Waymo, el proyecto de automóviles autónomos de Google, ha comenzado a probar grandes plataformas autónomas para transportar carga en Atlanta. Ford acaba de comenzar un programa piloto en Miami para tratar de analizar cómo los automóviles y furgonetas pueden entregar pizzas, comestibles y otros productos. Daimler, en Alemania, mostró como su camioneta Freightliner Inspiration autónoma y Tesla ha estado desarrollando un dispositivo sin conductor, ya que las compañías de logística buscan eliminar los conductores humanos que representan hasta el 70 por ciento del costo del transporte de mercancías.

Y eso no es todo. En enero, Toyota presentó un concepto para un vehículo autónomo que puede transportar personas o carga, mientras que Renault-Nissan hará su debut con un vehículo de entrega sin conductor en el Salón del Automóvil de Hannover en septiembre. Otras empresas de logística también están planeando sus propios proyectos de futuro de entrega sin conductor.

“El efecto de Amazon realmente ha cambiado la forma en que se realiza el comercio”, dice Danny Shapiro, director del área automotriz de Nvidia Corp., el cerebro de los vehículos sin conductor de más de 320 compañías, incluido el Daimler de Mercedes-Benz. “Ha provocado un gran crecimiento en la cantidad de paquetes que se entregan, por lo que finalmente avanzaremos hacia un sistema de entrega sin controladores“.

Así es como podría funcionar la entrega robotizada de corta distancia, de acuerdo con los expertos: tú solicitas un artículo en línea o por el teléfono y ahí se específica un intervalo de tiempo para la entrega, ya sea en el hogar o en la oficina. A medida que el paquete se acerca a su destino, recibes una alerta que te indica que vayas a la acera a recoger la mercancía a través de un compartimento cerrado del vehículo. Solo tienes que desbloquearlo con un código o escaneando un código de barras enviado por mensaje de texto

Esto, sin embargo, resalta la mayor debilidad en el escenario de entrega sin conductor: no hay conductor ni repartidor de pizzas para llevar los productos desde el vehículo hasta la puerta de entrada.

El vehículo de entrega tiene un último problema de 15 metros“, sostiene Mike Ramsey, analista de transporte que trabaja con Gartner.

Finalmente, los drones o los robots pueden cerrar la brecha, pero por ahora, los consumidores tendrán que esperar.

“Eso es parte de lo que estamos aprendiendo”, dice Sherif Marakby, vicepresidente de vehículos autónomos y electrificación de Ford, que está supervisando su prueba en Miami. “Estamos viendo la voluntad del cliente de venir y recoger sus productos“.

En una prueba que Ford realizó conjuntamente con Domino’s Pizza en Ann Arbor (Michigan), los consumidores estaban ansiosos por llegar al automóvil, que tenía incorporado una voz tranquilizadora que los guiaba a través del proceso.

“En los primeros días, la gente estaba fascinada con la tecnología”, comenta Jim Farley, presidente de mercados globales de Ford. “En Ann Arbor, estoy seguro de que teníamos gente que solo quería ver cómo funcionaba, solo por simple curiosidad no porque tuvieran hambre“.

La entrega autónoma puede aparecer primero en la carretera, en forma de largas filas en un mismo carril, dice Padhi de McKinsey. Los seres humanos participarán inicialmente, pero no manejarán, solo monitorearán. A diferencia de hoy en día, es probable que los camiones viajen en el carril izquierdo para que no bloqueen las salidas o las rampas de entrada para los conductores regulares. Y el carril, además, puede ser bloqueado con barreras de concreto por seguridad.

“Muchos estados tienen leyes sobre los libros que deberán modificarse para las operaciones de esos grupos de vehículos”, comenta Jim Barbaresso, líder nacional de práctica para el transporte inteligente de la consultora HNTB. “Estas leyes han estado en el libro durante casi un siglo pensadas para el mercado y las carreteras de dos carriles“.

Para viajes cortos por la ciudad, la autonomía puede aparecer primero como una tecnología “follow me” (“sígueme”), donde un camión de reparto puede manejar por la cuadra para reunirse con el conductor que ha estado dejando paquetes en un vecindario.

“Hace que el trabajo de la persona encargada sea más sencillo”, dice Shaprio de Nvidia, que hizo una demostración de la tecnología en Alemania el año pasado junto a la filial de Deutsche Post, DHL. “En lugar de ir parando de casa en casa, el conductor puede tomar paquetes y hacer entregas mientras la camioneta lo sigue“, subraya.

En última instancia, el módulo de entrega del vecindario podría parecerse al vehículo gigante en forma de tostadora presentado por Nuro, una start-up de Silicon Valley liderada por dos ex miembros del programa de vehículos autónomos de Google. La cápsula de 680 kilos funciona con baterías y tiene un interior personalizable que puede transportar unos 110 kilos de carga. Lo mejor de todo: ningún ocupante humano están en riesgo si el robot falla.

“Casi todos los grandes jugadores en la conducción autónoma tienen un interés crítico en lograr que los pasajeros manejen solos, porque para ellos, es una amenaza existencial”, comenta Dave Ferguson, CEO de Nuro. “Mientras que, para nosotros, hay algunas cosas de las que no tenemos que preocuparnos“, agrega.