Las celebridades que recaudan fortunas con “remedios milagrosos” de dudosa efectividad

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Kim Kardashian promociona el té adelgazante FitTea, señalado por provocar diarrea y vómitos

La historia se repite a diario en las redes sociales. Influencers, fitness models, style bloggers y otras creaciones de la era digital recomiendan a través de posts en plataformas como Instagram, Snapchat y Facebook productos salvadores que en teoría ayudarán a perder esos kilos de más sin esfuerzo alguno, o a conseguir una cabellera de ensueño y una piel de porcelana.

Independientemente de que la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC, por sus siglas en inglés) enviara una carta, a principios de este año a varios de los llamados “influenciadores” señalando que debían dejar muy claro cuándo una empresa pagaba por vender sus productos, al día de hoy resulta muy difícil para el usuario de redes promedio distinguir cuándo algo es una publicidad paga.

Gwyneth Paltrow se ha ganado una lluvia de críticas por su polémica “cumbre de salud” utilizada como plataforma para posicionar sus productos de dudosa efectividad

Más allá de que ahora aplicaciones como Instagram avisan cuando los usuarios están cobrando por publicar un post con el objetivo de aumentar la transparencia, esta práctica todavía se encuentra en fase de pruebas con varias empresas y celebridades de todo el mundo.

Pero lo que más preocupa a organizaciones de protección al consumidor y miembros de la comunidad médica es la falta de control sobre qué se promociona en redes, con productos que han sido identificados como completamente inocuos en el mejor de los casos o etiquetados como un peligro para la salud en el otro extremo.

Jane Fonda fue la verdadera precursora durante la década del ochenta del patrocinio de productos de belleza y rutinas de ejercicios, hoy copiada hasta el hartazgo

Hoy día todos, desde celebridades de renombre mundial hasta estrellas de reality shows, están haciendo fortunas gracias a su patrocinio de dudosos tratamientos bajo la premisa de que harán milagros por sus consumidores.

Pero lo llamativo es que en la mayoría de los casos las caras visibles de los productos no cuentan con ninguna de las credenciales necesarias para convertirse de la noche a la mañana en expertos nutricionistas o dermatólogos y muchas veces recurren a costosos tratamientos estéticos y de belleza – que no son los que promocionan en redes – para lograr el objetivo publicitario y de ventas deseado.

Décadas antes de la llegada de redes sociales y cuando reinaba la televisión por cable y el formato de video en VHS, Jane Fonda revolucionó la forma en la que millones hacían ejercicio gracias a sus videos de aerobics destinados a personas que buscaban ejercitar desde la sala de estar de sus hogares.

Kelly Osbourne fue cuestionada por promocionar en Instagram un tratamiento de vitaminas intravenoso, catalogado por miembros de la comunidad médica como una estafa

Tanto Fonda como otras bellas mujeres de la época hicieron millones de dólares promocionando productos de belleza, suplementos para adelgazar y las mencionadas rutinas de ejercicio innovadoras para ese entonces. Pero la llegada de las plataformas sociales ha cambiado el panorama, dado que hoy día cualquiera con una respetable cantidad de seguidores puede convertirse en un influencer y lograr hacer algo de dinero en el proceso con el patrocinio de productos.

Las celebridades ya no necesitan de una entrevista en televisión para poder aprovechar la audiencia y colocar uno de sus productos. Hoy día cualquiera con un teléfono inteligente puede hacer llegar a millones de personas su mensaje publicitario, de la manera más casual e insospechada posible y sin casi tener que aclarar la intención comercial.

Vitaminas en forma de gomitas para el crecimiento del pelo entre los productos promocionados por Kylie Jenner en redes

Celebridades como Kelly Osbourne, Miley Cyrus y la modelo Cara Delevigne aprovecharon la tendencia para promocionar en redes un tratamiento de vitaminas administrado por vía intravenosa, algo que promete revitalizar a su usuario y dar energía extra. Miembros de la comunidad médica han cuestionado el tratamiento con el Dr. David Katz de la Universidad de Yale a la cabeza, quien aseguró que la nueva moda es “una verdadera estafa”.

Otro de los productos más criticados es el Fit y Flat Tummy Tea, promocionado por prácticamente todos los miembros del clan Kardashian-Jenner, que promete ayudar a bajar de peso gracias a sus propiedades naturales. Fueron numerosos los expertos dietistas los que alertaron sobre la promoción de productos que suprimen el apetito, con los consecuentes peligros de incentivar a la anorexia.

Jessica Alba lanzó en 2011 Honest Company ofreciendo pañales y toallitas supuestamente seguras para la delicada piel de los bebés

Componentes como la hoja de sen conocida como la planta laxante presente en los tés de las Kardashian pueden causar diarrea y vómitos, además de que presentan riesgos para los tratamientos anticonceptivos de uso extendido hoy entre las jóvenes.

Convertidas en las verdaderas reinas de la venta de productos dudosos en redes, las Kardashian también promocionan fajas entrenadoras Waist Gang Society por USD 100 la unidad y vitaminas para el pelo Sugar Bear Hair por USD 29.99 la botella.

A pesar de que no existe ninguna evidencia científica de que productos como los suplementos para el pelo, la piel y las uñas funcionan, se venden en cantidades récord gracias a las personalidades que los recomiendan.

Khloé Kardashian ha hecho de su cambio físico una verdadera industria, convertida hoy en un inesperado referente fitness y de la vida saludable en redes

Según el semanario del corazón US Weekly Kim, Khloé, Kourtney, Kylie y Kendall ganan cientos de miles de dólares al mes por sus patrocinios online los cuales ahora por una normativa federal en los EEUU deben ser etiquetados con el hashtag #ad.

Lena Dunham, la rebelde actriz de la serie Girls, promociona los cuestionados “Yoni eggs”, pequeños huevos de cristal que se colocan en las partes íntimas para obtener supuestos – e incomprobables hasta el momento – beneficios de salud.

Jessica Alba decidió en 2011 lanzar una línea de productos seguros para bebés como pañales y y toallitas llamada Honest Company, que hoy ha crecido para convertirse en un imperio valuado en USD 1.7 mil millones que vende una línea de limpieza para el hogar – entre otros – sin los químicos supuestamente peligrosos utilizados por el resto de la industria.

La empresa de Alba ha enfrentado demandas por ofrecer productos que no cumplían con lo prometido

Pero su empresa ha sido cuestionada por consumidores debido a la relativa efectividad de sus productos. En 2015 una demanda fue presentada alegando que el protector solar no cumplía con su función y que varios de sus usuarios presentaron quemaduras severas y ampollas tras la exposición al sol.

Expertos aseguran que el público ya está lo suficientemente confundido sobre qué productos son buenos para su salud y que el recibir consejos no científicos de celebridades empeora aun más la situación.

Sin lugar a dudas la reina de la cuestionada tendencia hoy día es la actriz Gwyneth Paltrow que con su empresa Goop factura millones vendiendo desde vaporizadores de vagina – que según fuentes de la empresa ayudarían a tratar la infertilidad y los períodos irregulares – pero de los cuales no existe ninguna evidencia empírica de su efectividad.

Gwyneth Paltrow celebra el lanzamiento de Goop Pop en Dallas, Texas. Photo de Layne Murdoch Jr./Getty Images)

Expertos aseguran que independientemente de que la mayoría de los productos no generen ninguna contraindicación destacable, en algunos casos podrían llegar a provocar indeseables efectos secundarios por lo que siempre es recomendable consultar con un médico antes de decidir tomar los consejos que brindan los influencers de Instagram a rajatabla.

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