Diputados aprueban la revocación de mandato del presidente gracias a la mayoría de Morena en la Cámara

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Los diputados de Morena lograron la mayoría calificada para la revocación del mandato (Foto: Cuartoscuro)
Los diputados de Morena lograron la mayoría calificada para la revocación del mandato (Foto: Cuartoscuro)

Este jueves, la Cámara de Diputados aprobó, en lo general y lo particular, las reformas constitucionales a los artículos en materia de revocación de mandato y consulta popular. Con 328 votos a favor, 153 en contra y 2 abstenciones, el dictamen que reforma la Constitución en esta materia fue avalado por una mayoría calificada, por lo que ahora pasará a la Cámara de Senadores.

El documento reforma y adiciona diversas disposiciones de los artículos 35, 36, 41, 73, 81, 83 99, 116 y 122 de la constitución política, y surgió de 10 iniciativas que se presentaron entre abril y noviembre de 2018.

Su aprobación se ha dado en medio de fuertes protestas por parte de los grupos parlamentarios del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Movimiento Ciudadano (MC), Partido Acción Nacional (PAN) y Partido de la Revolución Democrática (PRD), para quienes esta reforma es un intento por parte de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) de mantenerse en el poder.

Con pancartas en tribuna, los diputados de las bancadas opositoras al partido del presidente López Obrador, expresaron su preocupación.

“‘Sufragio efectivo, no reelección. De aprobarse, esta decisión pasará a la historia como un grave retroceso que favorece al poder absoluto del Presidente'”, se podía leer en las pancartas de los legisladores priistas, las cuales tenían la imagen del ex presidente Francisco I. Madero.

Tras la votación, la bancada del PAN coincidió en que con este acto, se “consuma un retroceso más de la democracia“, y aseguraron que “este día pasará a la historia como aquel en que la LXIVI Legislatura trató de secuestrar la democracia“.

De acuerdo con los diputados de este partido, la revocación del mandato allana el camino para la reelección del actual mandatario, Andrés Manuel López Obrador. De tal suerte, se podría presentar a las elecciones de 2024.

Marko Cortés, del mismo partido, dijo que la iniciativa busca “poner nuevamente en campaña al presidente y con ello apoyar a todos los candidatos de su partido en las elecciones intermedias, algo que ni el PRI hizo”.

Otros miembros del PAN expusieron que ellos votaron en contra de la revocación del mandato porque  se vulnera la democracia y se abre la puerta a la imposición de un interés partidista, y no a la voluntad de la ciudadanía.

La desaprobación en torno a esta reforma también se ha hecho presente en la comunidad empresarial. Horas antes de su aprobación, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) emitió un comunicado en el que  aseguró que “esta propuesta es una jugada tramposa”, e “implica riesgos importantes para nuestra joven democracia y la estabilidad institucional“.

La confederación aseguró que en términos prácticos, esta reforma  significa la reelección del presidente.  Asimismo, señaló que la legislación ya considera mecanismos como el desafuero o juicio político para que el presidente sea juzgado y pueda ser removido de su cargo en caso de que la situación lo amerite, por lo que resulta “sospechoso crear un nuevo mecanismo, cuando lo que se necesita es cumplir con la ley”.

El documento ahonda en la inestabilidad que generaría una nueva elección presidencial en caso de que se le cesará de su cargo al presidente a la mitad de su gobierno, como se detalla en la propuesta hecha por Morena. Según informó la Coparmex, los costos de una nueva elección no deben ser tomados a la ligera.

Recordaron también que los casos que han existido de sistemas presidenciales con revocación de mandato, han tenido un resultado contrario a la democracia, entre ellos Cuba, Venezuela y Bolivia.

La Coparmex sostuvo que en ningún momento van a aceptar la revocación del mandato, ni ningún mecanismo que implique alguna reelección presidencial. “Presidente: No se valen los juegos tramposos que traicionan la democracia. ¡NI revocación, NI reelección!”, concluye el documento.

Al igual que lo ocurrido con la Guardia Nacional, esta reforma constitucional tiene que ser aprobada por el Senado de la República y posteriormente obtener una mayoría aprobatoria por parte de los estados del país.