Desesperado pedido de una madre para lograr que operen a su hijo

0
121

Lautaro Funes debe ser intervenido quirúrgicamente por una cardiopatía congénita, pero por un error de la obra social, el marcapasos no llega y su vida corre peligro. “Están jugando con su salud”, afirmo Alejandra, la mamá del niño.

 

Con sólo doce años de vida, Lautaro Funes se convirtió en un verdadero luchador. Es que a los diez días de haber nacido, los médicos le diagnosticaron una cardiopatía congénita, por la cual debió someterse a diferentes tratamientos y complejas intervenciones quirúrgicas.

Sin embargo, la lucha de Lautaro y su familia no se acaba en lo médico propiamente dicho, sino en la superación de los obstáculos que la obra social y su burocracia les ponen en el camino.

Ante las demoras en la consecución del marcapasos que necesita, el 30 de abril de este año la familia de “Lauti” presentó un recurso de amparo con el fin de que IOMA autorice su entrega inmediata. De esta manera, el niño podría someterse a la operación en la Fundación Favaloro, reprogramada en  varias oportunidades y decisiva para que su vida no corra riesgos.

Después de numerosas idas y vueltas, el equipo por fin llegó, pero resultó no ser el adecuado, ya que por un error en la autorización, se entregó con los catéteres equivocados. Por ese motivo, la intervención aún no tiene fecha y Lauti sigue en la espera.

En una entrevista con Junín Noticias, la mamá del niño, Alejandra Rodríguez, detalló los pormenores de la situación y aseguró que “están jugando con la salud” de su hijo.

-¿Qué pasó con el equipo que tenía que llegar a la Fundación Favaloro?

-Después de tanto pelearla, la semana pasada llegó el marcapasos con unos catéteres que no sirven, porque se confundieron al autorizarlo.

Ahora estamos esperando una nueva autorización. Supuestamente ya está en la etapa final para que salga, para que se pueda mandar a Favaloro. Pero yo ya presenté  los papeles hace un mes, entonces están jugando con la salud de una persona, porque la operación se tuvo que volver a programar y yo sé que no es el único caso.

-¿El problema que tienen es con IOMA?

-Sí. No es que ahora nos estén negando los catéteres, lo que pasa es que los autorizaron mal y todo lleva a tener que suspender la cirugía. Teníamos la posibilidad de que sea el 14, pero llegó otro paciente con todos los papeles en orden y a Lauti no lo pudieron operar porque  había que autorizar nuevos catéteres porque los que llegaron a él no le sirven.

En IOMA Junín y en el juzgado que está interviniendo en la causa tienen la mejor predisposición, el problema está en IOMA La Plata.

-El tema está judicializado…

-Sí, el 30 de abril presentamos un amparo y el juez ordenó la entrega inmediata de lo que se solicitó.

-¿Cuál es exactamente la patología que tiene Lautaro?

-Lautaro nació con una cardiopatía congénita, un canal av completo y una sola válvula. Ya fue operado, reoperado y tiene una válvula mecánica. Además está anti-coagulado desde los tres años. Por eso a él los catéteres que mandaron no le sirven. Se les pidió bien clarito, pero se equivocaron ellos al autorizarlos.

-Además del equipo para poder operarlo, ¿necesitan otro tipo de ayuda? ¿Reciben alguna ayuda económica?

-Yo me separé del papá de los chicos hace tres años, vivo sola con ellos y estoy sin trabajo. Nos están ayudando los papás del colegio (Marianista) que hicieron ferias del plato, y los papás de los compañeros de mi otro nene, que hicieron un fondo común para ayudarnos a solventar los gastos en Capital. Porque nosotros teníamos fecha de cirugía el nueve de abril y por problemas de papeles no llegó el equipo, así que tuve que estar toda la semana allá, viajando a La Plata y ellos me ayudaron mucho.

-O sea que, al margen de la angustia lógica de esta situación, se suma el tema económico…

-Sí. Nosotros estábamos re contentos porque nos habían dado la autorización, pero hasta no tener el equipo es como no tener nada. Yo te puedo asegurar que cuando el jueves me dijeron que llegó el equipo pero que los catéteres llegaron mal, dije “me están cargando”. Llega un momento en que no te da más la cabeza, porque en todo tiene que estar uno.

Yo me tuve que ir dos días antes del nueve de abril, ahí se confirma que realmente el equipo no había llegado, que había problemas de papeles y que entonces no lo estarían operando. Desde mi lugar de mamá me pregunté cómo colaboro, porque la salud es la de mi hijo, y  me quedé ahí toda la semana, viajé a La Plata a llevar los papeles personalmente para evitar problemas, llamé a los proveedores, pedí un presupuesto. Hay que estar en contacto con todo el mundo continuamente y los gastos económicos los tenemos que afrontar sí o sí.

-¿Cómo es el día a día de Lautaro?

-A Lauti le diagnosticaron el problema a los diez días de vida. Cuando tenía un año y cinco meses lo operaron para dividir las cavidades que estaban todas conectadas entre sí y de una sola válvula con la que él nació, le hicieron dos. Con el paso del tiempo, la válvula tricúspide quedó funcionando bien, pero la mitral no. Empezó otra vez a tener una insuficiencia hasta que tuvo que ser reoperada, que ahí fue que le hicieron el reemplazo de la válvula mitral.

Desde entonces está anticoagulado y, por ejemplo, no puede hacer deporte de contacto físico. Cuando era más chiquito era como que no se daba cuenta, pero cuando va creciendo y ve que los compañeros hacen cosas y él no, es más difícil. Él no puede recibir golpes en la cabeza ni en el tórax, porque se le puede hacer un coágulo, explotar un coagulito, tapar una arteria y provocarle un infarto. A todo eso hoy le sumamos la colocación del marcapasos, que le va a impedir practicar cualquier deporte.

ÉL tiene controles hematológicos mensuales y controles cardiológicos cada seis. Y ahora se le suma la colocación del marcapasos, con los controles que eso implica, que es la parte electrofisiológica.

-¿Cómo vive él toda esta situación?

-Está en la etapa de la preadolocencia y lo lleva como puede. Yo le explico y él entiende, es súper tranquilo. Lo que tiene de bueno es que los médicos también le explican y si tiene alguna duda les pregunta. Obviamente tiene sus miedos, pero cuando ando nerviosa por la misma situación tensa que estamos viviendo, él es el que me dice “mami, tranquila”. A veces me da fuerza él a mí para seguir peleándola.

-Hay alguna otra cosa que quiera destacar?

-Sí, para mí es muy importante agradecer a toda la gente que nos ha ayudado.  Hoy no nos están negando el equipo, pero  nos pusieron un montón de trabas. El problema es que sabemos que no somos los únicos que estamos en esta situación y  ellos están jugando con la salud física y con la parte emocional de un chico y de toda la familia. Porque la situación tensa es para todos. Yo me pregunto, ¿por qué mi hijo tiene que estar atravesando hoy esta situación cuando ya podría estar operado tranquilamente?

Además quiero decirle a la gente que está pasando por la misma situación que nosotros, que no se quede, que hay que lucharla, y que hay un montón de manos solidarias que no nos hubiéramos enterado si no hubiésemos tenido que pasar por esta situación.

Fuente: Junin Noticias

Dejar respuesta